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El sistema de Compensación Familiar se basa en siete principios básicos, que son también los principios de la seguridad social:
Unidad: Articulación de políticas e Instituciones que trabajan en el mismo sector.
Igualdad: Busca la protección de las personas sin distinción de actividad, sexo, creencias religiosas, tendencias políticas.
Universalidad: Cobertura de todas las personas que se encuentran en las mismas condiciones.
Eficiencia: Intensidad o alcance con que deben ser suministrados los beneficios siempre en forma oportuna, suficiente y con calidad.
Solidaridad: Ayuda mutua.
Participación: Intervención de la comunidad en la planeación, ejecución y control de los programas.
Equidad: En el acceso de los individuos a los beneficios que se otorgan.
El principio fundamental del Sistema, se plantea como el otorgamiento de prestaciones sociales para el mejoramiento de la calidad de vida, no sólo del trabajador, sino de su familia. Este, procura que en la distribución de los beneficios que genera el capital, los asalariados sean compensados de manera solidaria y universal, por medio de una ley que obliga a los empleadores a aportar para beneficiar a quienes ganan menos, y les permita recibir una compensación en dinero, en especie o en servicios, de acuerdo con el número de personas a su cargo.
Sus objetivos básicos son:
Compensar la carga que resulta para el jefe de familia, la presencia de los hijos en el hogar.
Posibilitar la satisfacción de las necesidades fundamentales de la familia.
Incidir en el mejor estar de la familia de bajos recursos y en el fortalecimiento de la economía del país, porque al aumentar los ingresos reales, aumenta automáticamente la posibilidad de ahorro y éste contribuye al aumento de la producción nacional.
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